Peregrina

Blanca ternura que redobla en la noche
clava en mi pecho, mortal, sus ojos claros;
implacables truenos ciegos contemplamos
sin reglas ni temores en esta jungla.

Libres por tu espalda lluvias de febrero
crecen en silencio los versos indiscretos
que presagian tormentas apresuradas
sin regreso. Sin regreso. Sin regreso.

Brillos inocentes. Abriles lejanos.
Tras el crimen, el morir acribillado.
Primero aquel beso, luego el sufrimiento,
y hoy
una gris ternura se clava en mi pecho.

Josefo. Febrero 2018.