De la Tierra a la Luna – 20

De la Tierra a la Luna – Julio Verne

(Notas personales)

 

20. Ataque y respuesta

Después de la emoción causada por la exposición de Ardan, un hombre pidió que dejando de lado la fantasía y la teoría, se hablara de las cuestiones practicas de la exposición.

Lo primero que planteó es que, o en la Luna no había vida, o que en caso de haberla, los selenitas vivirían sin respirar pues allá no hay aire. Eso de que no hay aire, basándose en lo que dicen los sabios. Después de argumentos y contrargumentos, Ardan volvió a insistir que él era un ignorante, y que si su ignorancia lo llevaba a la Luna, estaba bien.

Se argumento que tal vez la atmósfera en la luna existiera, no en las montañas;as sino en el fondo de los valles y aunque menos densa que en la Tierra. Ardan propuso que tal vez en la cara oculta de la luna hubiera agua, que la luna tenía forma de huevo (la parte alargada mostrándose hacia la Tierra por atracción). El hombre cuestionador sacó el tema del calor generado por el cañón y que la caída del proyectil en la luna lo haría pedazos, a lo que Ardan respondió diciendo que los ingeniero podrían resolver esas cuestiones.

Finalmente el hombre preguntó cómo se las arreglaría Ardan para volver a la Tierra, a lo que el francés contestó que no volvería.

En este punto la gente estaba totalmente del lado de Ardan y fueron por él y por Barbicane levantándolos en hombros, en señal de triunfo.

Barbicane observó con detenimiento al hombre que los había cuestionado, y después de que la gente dejo a Ardan en su hotel, Barbicane fue en busca del hombre.

Barbicane le preguntó su identidad y resultó ser Nicholl. Le reprochó el insulto público y lo retó a un duelo secreto entre ellos en el bosque Skernaw a 3 millas de Tampa, para el día siguiente a las 5 con sus repsectivos rifles.

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